Archivo por meses: septiembre 2017

Madre de la Divina Providencia

Entre los días 18 al 24 de Septiembre se realizó la peregrinación del Cono Sur 1 conformado por las Fazendas masculinas y femeninas de Uruguay, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Desde la Fazenda María Madre de la Divina Providencia, Santa Fe, nos escriben: “Hace una semana tuvimos la gracia de poder viajar a la Casa Madre de esta gran obra, en San Paulo, Brasil. Desde los preparativos hasta el momento de la llegada a Guaratinguetá, no teníamos idea de la magnitud de los momentos que íbamos a vivir. Poder conocer a los fundadores, escuchar los temas del retiro, testimonios nos ayudaron a entender un poco más la grandeza de esta obra y su carisma.

Azul Cura, recuperanda de 7 meses nos comparte: ‘Para mí, una de las más grandes gracias fue conocer a Evilazio. Escuchar el testimonio de su accidente, de cómo él sentía que había sido una caricia de Dios, me hizo verlo como un ejemplo de vida y superación. Mientras nos relataba su experiencia, nunca perdió la sonrisa en su rostro y esto me hizo recapacitar y pensar de cuántas veces por cosas insignificantes yo he perdido la mía’.

Soledad Fernández, voluntaria de 36 años nos cuenta: ‘Para mí, durante esos días pude reencontrarme conmigo misma a partir de cada persona y de cada experiencia compartida. Me resulta muy difícil elegir un momento, pero sí lo que me quedó muy fuerte en el corazón es la importancia de Vivir la Palabra del Evangelio. El mensaje de los Fundadores de vivir la palabra, de Amar concretamente en nuestras vidas es lo que me incentiva a seguir conociendo este Carisma de la Esperanza y cambiar mi vida. Esto lo pude ver concretamente en la casa Sol Naciente, en donde viven personas con SIDA. Ver cómo allí se vive el amor y la unidad, a pesar de sus dificultades,  me hizo reflexionar sobre cómo vivo mi vida y me dieron ganas de experimentar más profundamente y cada día ese AMOR y ESPERANZA que pude ver y sentir toda la semana’.

Elizabeth Mondino, recuperanda de 5 meses nos dice que: ‘Sin dudas, la peregrinación fue un momento espiritual muy profundo. Noté muy fuerte la presencia de Dios Amor en todos los lugares que visitamos. No puedo elegir un momento en particular y hablar solo de él. Desde el retiro con los fundadores y la presidencia, ver cómo personas tan corrientes, entregan todo por el otro. Hoy, volviendo a la rutina en nuestra Fazenda, me encuentro con todas las respuestas para mí día a día y con el impulso para poder terminar mi caminata’.

Queremos agradecer a Dios por este regalo tan bonito que nos dio a través de los hermanos (as) que nos acogieron. La Visita a la Basílica de  Aparecida, la misa en la Parroquia Nuestra Señora de la Gloria, donde todo comenzó…  nos permitió ver el hilo de oro de esta historia que es sagrada para nosotros, que somos parte de esta familia.  Hoy nos queda ser fieles como María, a la Palabra de Dios y al Carisma de la Esperanza”.

 

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Madre de la Divina Providencia

Entre los días 18 al 24 de Septiembre se realizó la peregrinación del Cono Sur 1 conformado por las Fazendas masculinas y femeninas de Uruguay, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Desde la Fazenda María Madre de la Divina Providencia, Santa Fe, nos escriben: “Hace una semana tuvimos la gracia de poder viajar a la Casa Madre de esta gran obra, en San Paulo, Brasil. Desde los preparativos hasta el momento de la llegada a Guaratinguetá, no teníamos idea de la magnitud de los momentos que íbamos a vivir. Poder conocer a los fundadores, escuchar los temas del retiro, testimonios nos ayudaron a entender un poco más la grandeza de esta obra y su carisma.

Azul Cura, recuperanda de 7 meses nos comparte: ‘Para mí, una de las más grandes gracias fue conocer a Evilazio. Escuchar el testimonio de su accidente, de cómo él sentía que había sido una caricia de Dios, me hizo verlo como un ejemplo de vida y superación. Mientras nos relataba su experiencia, nunca perdió la sonrisa en su rostro y esto me hizo recapacitar y pensar de cuántas veces por cosas insignificantes yo he perdido la mía’.

Soledad Fernández, voluntaria de 36 años nos cuenta: ‘Para mí, durante esos días pude reencontrarme conmigo misma a partir de cada persona y de cada experiencia compartida. Me resulta muy difícil elegir un momento, pero sí lo que me quedó muy fuerte en el corazón es la importancia de Vivir la Palabra del Evangelio. El mensaje de los Fundadores de vivir la palabra, de Amar concretamente en nuestras vidas es lo que me incentiva a seguir conociendo este Carisma de la Esperanza y cambiar mi vida. Esto lo pude ver concretamente en la casa Sol Naciente, en donde viven personas con SIDA. Ver cómo allí se vive el amor y la unidad, a pesar de sus dificultades,  me hizo reflexionar sobre cómo vivo mi vida y me dieron ganas de experimentar más profundamente y cada día ese AMOR y ESPERANZA que pude ver y sentir toda la semana’.

Elizabeth Mondino, recuperanda de 5 meses nos dice que: ‘Sin dudas, la peregrinación fue un momento espiritual muy profundo. Noté muy fuerte la presencia de Dios Amor en todos los lugares que visitamos. No puedo elegir un momento en particular y hablar solo de él. Desde el retiro con los fundadores y la presidencia, ver cómo personas tan corrientes, entregan todo por el otro. Hoy, volviendo a la rutina en nuestra Fazenda, me encuentro con todas las respuestas para mí día a día y con el impulso para poder terminar mi caminata’.

Queremos agradecer a Dios por este regalo tan bonito que nos dio a través de los hermanos (as) que nos acogieron. La Visita a la Basílica de  Aparecida, la misa en la Parroquia Nuestra Señora de la Gloria, donde todo comenzó…  nos permitió ver el hilo de oro de esta historia que es sagrada para nosotros, que somos parte de esta familia.  Hoy nos queda ser fieles como María, a la Palabra de Dios y al Carisma de la Esperanza”.

 

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Madre de la Divina Providencia

Entre los días 18 al 24 de Septiembre se realizó la peregrinación del Cono Sur 1 conformado por las Fazendas masculinas y femeninas de Uruguay, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Desde la Fazenda María Madre de la Divina Providencia, Santa Fe, nos escriben: “Hace una semana tuvimos la gracia de poder viajar a la Casa Madre de esta gran obra, en San Paulo, Brasil. Desde los preparativos hasta el momento de la llegada a Guaratinguetá, no teníamos idea de la magnitud de los momentos que íbamos a vivir. Poder conocer a los fundadores, escuchar los temas del retiro, testimonios nos ayudaron a entender un poco más la grandeza de esta obra y su carisma.

Azul Cura, recuperanda de 7 meses nos comparte: ‘Para mí, una de las más grandes gracias fue conocer a Evilazio. Escuchar el testimonio de su accidente, de cómo él sentía que había sido una caricia de Dios, me hizo verlo como un ejemplo de vida y superación. Mientras nos relataba su experiencia, nunca perdió la sonrisa en su rostro y esto me hizo recapacitar y pensar de cuántas veces por cosas insignificantes yo he perdido la mía’.

Soledad Fernández, voluntaria de 36 años nos cuenta: ‘Para mí, durante esos días pude reencontrarme conmigo misma a partir de cada persona y de cada experiencia compartida. Me resulta muy difícil elegir un momento, pero sí lo que me quedó muy fuerte en el corazón es la importancia de Vivir la Palabra del Evangelio. El mensaje de los Fundadores de vivir la palabra, de Amar concretamente en nuestras vidas es lo que me incentiva a seguir conociendo este Carisma de la Esperanza y cambiar mi vida. Esto lo pude ver concretamente en la casa Sol Naciente, en donde viven personas con SIDA. Ver cómo allí se vive el amor y la unidad, a pesar de sus dificultades,  me hizo reflexionar sobre cómo vivo mi vida y me dieron ganas de experimentar más profundamente y cada día ese AMOR y ESPERANZA que pude ver y sentir toda la semana’.

Elizabeth Mondino, recuperanda de 5 meses nos dice que: ‘Sin dudas, la peregrinación fue un momento espiritual muy profundo. Noté muy fuerte la presencia de Dios Amor en todos los lugares que visitamos. No puedo elegir un momento en particular y hablar solo de él. Desde el retiro con los fundadores y la presidencia, ver cómo personas tan corrientes, entregan todo por el otro. Hoy, volviendo a la rutina en nuestra Fazenda, me encuentro con todas las respuestas para mí día a día y con el impulso para poder terminar mi caminata’.

Queremos agradecer a Dios por este regalo tan bonito que nos dio a través de los hermanos (as) que nos acogieron. La Visita a la Basílica de  Aparecida, la misa en la Parroquia Nuestra Señora de la Gloria, donde todo comenzó…  nos permitió ver el hilo de oro de esta historia que es sagrada para nosotros, que somos parte de esta familia.  Hoy nos queda ser fieles como María, a la Palabra de Dios y al Carisma de la Esperanza”.

 

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Peregrinación al Centro de la Obra

Entre el 4 y 10 de septiembre se realizó la peregrinación de las Fazendas de la Esperanza de Centro América (México, Guatemala y Colombia) y las del Cono Sur 2 (La Rioja, Tucumán, Salta, Formosa, Corrientes, Bolivia, Paraguay), al Centro de la Obra de la Familia de la Esperanza. Fueron días de reflexión y de visita a lugares significativos no sólo de la obra sino también a nivel eclesial como el Santuario de Aparecida.

Tanto los fundadores como los integrantes de la nueva Presidencia, fueron los responsables de compartir su experiencia y ayudar a los jóvenes a ir en profundidad en el significado que tiene el Carisma de la Esperanza y los desafíos que este tiene en un mundo que vive sin la gran Esperanza, Jesucristo.

Desde la Fazenda Femenina de Guatemala nos envía sus impresiones Leticia (México).

“Los días vividos en Brasil me ayudaron a ver con más claridad la gran oportunidad que Dios me estaba dando a través de la Fazenda de la Esperanza. Confirmé una vez más como la fuerza del Evangelio, realiza en nosotros la recuperación que tanto deseamos, cuando colocamos en práctica Palabra por Palabra. Los testimonios escuchados, tanto de los fundadores como de otros jóvenes, me ayudaron a tomar conciencia de todo lo que podemos hacer por otras personas que viven la misma situación. Dios, hablaba a través de cada uno de ellos, su presencia se sentía en medio nuestro. Pude sentir la misericordia y el amor de Dios. Estoy muy agradecida con cada persona que nos recibió, que nos regaló parte de su tiempo y que nos hicieron sentir como en casa”.

 

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