Misión en Acción

Mi nombre es Florencia, tengo 21 años y soy de Tucumán- Argentina. Comencé a consumir droga a partir de los 12 años. Era una mezcla de drogas, alcohol, robos…La calle me fue atrapando y era como un refugio. Pensaba que Dios me había abandonado y dejé de creer en Él.

Mi familia intentó ayudarme, después de que mi padre me encontrara drogada en la calle, casi inconsciente. Pero, yo no quería recuperarme y después de un intento de suicidio me internaron en un psiquiátrico, casi por un año. Allí  tomaba muchos medicamentos por lo que la mayor parte del tiempo estaba “dopada”.

Después de ese año tomé un poco de consciencia y me quise recuperar, sólo que era difícil y después de una discusión con mi padre me fui de la casa y dejé la clínica.

En ese tiempo conocí la Fazenda de la Esperanza porque un sacerdote me invitó a participar del grupo GEV (Grupo de Esperanza Viva). Me ofrecieron la oportunidad de poder ir a la Fazenda y llegué a la Fazenda Femenina de Villa Quilino. Allí estuve ocho meses y luego me invitaron para hacer un tiempo de formación en Brasil en donde terminé mi año de recuperación.

En la Fazenda todos los días tenemos una Palabra del Evangelio para vivir y una de las experiencias que viví fue con la Palabra: “buscar tu tesoro”. Fue en un periodo en donde le pedía a Dios el poder discernir para ver si era su voluntad el que yo realizara una misión. Y la meditación de esa palabra era de los fundadores quienes decían que, nuestro tesoro es lo que Dios nos pide, o sea hacer su voluntad. Y hablaron de las misiones.

Para mí esto fue como una respuesta y comencé a buscar esa misión donde Dios quisiera dando mi sí. No significa que porque era algo que pedía a Dios fuera después fácil de realizar; porque también fue un poco difícil dejar todo: mi familia, mi patria, cultura… fue un tiempo de aprendizaje y de ir preparándome para lo que Dios me pedía. Fue así, como poco a poco Dios me fue mostrando que ese llamado de misión era el ir a África. Entendí que mi tesoro era ese, hacer la voluntad de Dios donde más se necesita. Dejar todo, sabiendo que no iba a ser fácil, pero teniendo una actitud de donación y disponibilidad para amar.

Hoy estoy viajando a Mozambique – África, para quedarme por dos años, si así Dios lo permite. Quisiera invitar a todos a buscar en el silencio de la oración, en la vivencia de la Palabra y con la presencia de Jesús en medio, la voluntad de Dios para cada uno.  A no tener miedo, a lanzarse en la divina aventura que Dios nos tiene preparada, y poder partir al lugar donde Dios nos pida. Otros dieron su sí para ayudarme, con el nuestro podemos ayudar también a otros.

Hay un texto de la Biblia del libro del eclesiástico que me ayudaba mucho, cada vez que quería desistir y dice así:

“Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. Endereza tu corazón, sé firme, y no te inquietes en el momento de la desgracia. Únete al Señor y no te separes, para que al final de tus días seas enaltecido. Acepta de buen grado todo lo que te suceda, y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación. Porque el oro se purifica en el fuego, y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación. Confía en él, y él vendrá en tu ayuda, endereza tus caminos y espera en él”.

Paz y Bien.

 

Florencia - Capa

 

 

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